Header Ads

COLLIPULLI SIN FÚTBOL POR TRABAJOS INCONCLUSOS EN EL ESTADIO

Hace aproximadamente un mes que la cancha número 1 del estadio municipal de Collipulli no se puede utilizar puesto que en el lugar se trabajó con maquinaria pesada para retirar la carpeta de césped, quedando el trabajo sin terminar.

Hace algunos meses los futbolistas que ocupan regularmente el recinto, solicitaron a la municipalidad se pudiera retirar el poco césped que cubría el terreno, producto de lo irregular y peligroso que éste se tornaba al momento de desarrollarse los partidos y entrenamientos.

El municipio, accediendo a esta inquietud, mandó retirar el pasto, pero el trabajo quedó inconcluso y existen aún montones de pasto sobre la cancha, faltando aproximadamente la mitad de terreno que remover.

Cabe mencionar que el fin de semana pasado se desarrollaron algunos partidos amistosos con miras a formar algunos equipos y participar de un campeonato que está organizando la comuna de Ercilla en el nuevo estadio de Pailahueque, encuentros que debieron desarrollarse en la cancha número 2, que dicho sea de paso, tampoco se encuentra en las mejores condiciones.

La falta de espacios para el fútbol en Collipulli, es una necesidad que se arrastra desde hace varios años. Los futbolistas de Collipulli deben salir a jugar a otras ciudades o villas cercanas. 

José Candia Galdames, presidente del Club Ferroviarios el Riel, indica que no se puede invitar a equipos de otras ciudades a Collipulli porque no tenemos donde jugar. No podemos trabajar con los niños porque no están las condiciones, por eso el fútbol ha ido desapareciendo en nuestra comuna y ya no tenemos ni si quiera campeonatos locales. Hay mucha gente, principalmente jóvenes, que quieren jugar, pero lamentablemente hay que ir a participar a otras comunas porque aquí no se puede.

Los deportistas hacen un llamado a las autoridades a habilitar el recinto deportivo para poder hacer deporte antes que comience la época de lluvias y así mantener vivo el poco fútbol que queda en Collipulli.

Por Pablo Pereira Pereira


No hay comentarios